‘Elle’, de Paul Verhoeven (2016), un filme implacable pero no contundente que le valió a Isabelle Huppert su primera nominación a los Premios Oscar.

Michelle Leblanc (Isabelle Huppert), exitosa jefa de una compañía creadora de videojuegos es implacable, fría y liberal. Un día, su invulnerabilidad es derribada cuando un desconocido enmascarado irrumpe en su hogar y la viola impunemente. Michelle no informa el agravio a la policía. Por lo contrario, intentará seguir con su vida, mientras sus pensamientos no se apartan de su agresor. Es esta una breve sinopsis de ‘Elle’, película del irregular pero eficaz director holandés Paul Verhoeven.

Las anteriores líneas apenas sirven de ilustración para acercarse a un drama filoso protagonizado por la veteranísima Isabelle Huppert. Esta actriz francesa se apodera del personaje en cuerpo y alma; rol que le valió su primera nominación al Oscar como mejor actriz en su 89ª entrega.

Su interpretación en Elle (2013) le valió su primera nominación a un Oscar a Isabelle Huppert. cuéntale a tus seguidores

‘Elle’, de drama a thriller psicológico

‘Elle’ (“Ella”, en francés) es un drama contemporáneo sobre una tragedia milenaria. La violación como demostración de dominio, dentro de una sociedad machista que ve los logros femeninos como una amenaza a la supremacía masculina.

Michelle Leblanc contra la supremacía machista (Elle, 2013)

Hasta este punto todo es correcto, cinematográficamente hablando. Pero cuando Michelle comienza a mostrar su lado oscuro, el filme de Verhoeven pasa a ser un thriller psicológico. Igualmente, toda la camarilla de personajes secundarios que giran alrededor de la protagonista, deja al descubierto todas sus debilidades y ambigüedades sin ningún reparo. Convirtiendo a ‘Elle’ en una ácida tragicomedia sobre la descomposición de la sociedad contemporánea.

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Implacable pero no contundente

En ‘Elle’, conceptos como amistad, cordura, familia y moral, apenas se sostienen por compromisos sociales. Sus personajes, aparentemente normales, ocultan los deseos más retorcidos. Comenzando por Michelle que arrastra desde su niñez el terrible recuerdo de su padre encarcelado, purgando cadena perpetua por asesinatos múltiples. Michell goza hiriendo a sus allegados verbalmente; incluso fantasea con el regreso de su violador. Michelle no suelta una lagrima, ni siquiera después de haber sido golpeada y ultrajada; secretamente disfruta del dolor.

Isabelle Huppert, Elle (2016)

Si 'Elle' hubiera caído en las manos de Román Polanski, la maldad se respiraría en el aire. Clic para tuitear

La dupla Huppert-Verhoeven hace de ‘Elle’ un filme implacable pero no contundente. Ese aire afrancesado limita considerablemente su morbo y crueldad. El filme se alarga y se diluye un poco. Quizá, el guionista o Verhoeven no quisieron hundir el puñal demasiado profundo; pero si ‘Elle’ hubiera caído en las manos del maestro Román Polanski, la maldad se respiraría en el aire aun después de apagarse la luz del proyector.