Atrevido, colorido, festivo, multirracial y juvenil. La La Land, un romance agridulce de mucho brillo pero con poca esencia.

Ante todo, debo confesarles que no soy muy dado a los musicales; prejuicios personales, seguramente, de un mal bailarín como yo. Aún así, dentro del género debo rescatar de la quema a algunos títulos. Swing Time (George Stevens, 1936); Singin’ in the Rain (Stanley Donen, Gene Kelly, 1952); West Side Story (Jerome Robbins, Robert Wise, 1961) (mi favorita); Hair (Milos Forman, 1979); Jesus Christ Superstar (Norman Jewison, 1973); Grease (Randal Kleiser, 1978); Footlose (Herbert Ross, 1984); Dancer in the Dark (Lars Von Trier, 2000); Moulin Rouge (John Huston, 1952); y especialmente Les parapluies de Cherbourg (Jacques Demy, 1964), de quien el director Damien Chazelle se inspira libremente para confeccionar ‘La La Land’.

Un opening insuflado de oxígeno y adrenalina

Este galardonado musical cuenta las aventuras y desventuras amorosas entre Mia (Emma Stone) una joven aspirante a actriz y Sebastián (Ryan Gosling), un inconformista pianista de jazz que sueña con abrir su propio club. Ambientada en la tumultuosa y esquiva ciudad de Los Ángeles, ‘La La Land’ abre con un número musical muy parecido a un video clip de los ochenta. Atrevido, colorido, festivo, multirracial y juvenil. Insuflando suficiente oxígeno y adrenalina al espectador, quien no deja de sonreír en todo el preludio.

Atrevido, colorido, festivo, multirracial y juvenil. La La Land insufla oxígeno y adrenalina. debo twittearlo

Pero a medida que ‘La La Land’ ofrece su extenso y hermosísimo (técnicamente hablando) periplo dancístico, la magia del filme se va diluyendo lentamente. Del mismo modo, va desapareciendo la química entre sus protagonistas. Emma Stone es el alma de la historia. No quiero discernir si el Oscar que obtuvo como mejor actriz por su actuación es merecido o no; pero el personaje de Mia es quien lleva todo el peso emocional sobre sus hombros en ‘La La Land’. Mientras Emma Stone actúa, baila, canta, ríe, llora; el actor Ryan Gosling como Sebastián solo le lleva el paso y toca el piano, nada más.

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La La Land, un elaboradísimo vodevil

Luego de ‘Whiplash’, prodigio cinematográfico de ritmo, montaje, desarrollo narrativo al ritmo del mejor jazz, cinta ganadora de tres premios Oscar en 2015; Damien Chazelle (Oscar al mejor director este año) vuelve a demostrar profundos conocimientos en dirección cinematográfica y música jazz. Esto, al componer un elaboradísimo vodevil exaltado de pasión por la cultura pop del siglo XX. Un romance agridulce de mucho brillo pero con poca esencia; aún cuando sus protagonistas emulan a los legendarios Fred Astaire y Ginger Rogers una vez que sus pies alzan vuelo.

La La Land, un romance agridulce de mucho brillo pero con poca esencia. comparte con tus seguidores

Mucho se ha especulado sobre el bochornoso error cometido en la 89ª entrega de los Premios Oscar de la Academia por Warren Beatty. Pues, el actor se equivocó al nombrar a ‘La La Land’ como mejor película del año; cuando realmente el galardón le correspondía a ‘Moonlight’, a quien finalmente le fue entregada la estatuilla. Pero si el fallo hubiera sido cometido al contrario, seguramente la magia de ‘La La Land’ duraría mucho menos.