Night Shyamalan regresa con su nuevo Thriller ‘Split’, en una expectación rimbombante. Sin embargo, sus propios fantasmas cinematográficos lo hostigan.

Al primer instante en el cual leí acerca de un nuevo film llamado Split decidí que sería uno de los estrenos que tendría que observar, sí o sí, en el 2017. Esto influenciado por la gran cantidad de polvo y rumores que levantó este Thriller de M. Night Shyamalan. Como suele acaecer en la filmografía de este director, se infló un enorme globo que finalmente estaba atiborrado de lo que todos sabemos. Únicamente aire, escueto aire.

Explico que no deben confundirse mis últimas palabras, y es que Split (Fragmentado en Latinoamérica) no resulta una mala película. Al inverso, sobrelleva durante buena parte del metraje un ritmo agradable y entretenido. Se sustenta en la buena actuación de James McAvoy y en el tolerable trío de chicas raptadas por este hombre. Un sujeto con la extraordinaria cantidad de veintitrés personalidades enclaustradas dentro de su ser, debido a una patología psicológica insalvable.

Además, debo reconocer el correcto trabajo fotográfico ejecutado en esta producción; al contrario de lo que mi opinión personal sugería acerca del resultado del uso de planos y demás detalles visuales. El apartado de iluminación también se agrupa de manera excepcional, formando los efectos concretos que se buscaban.

Un sujeto con veintitrés personalidades enclaustradas dentro de su ser: Split cuéntale a tus seguidores

Split y sus puntos en contra

Pero en ‘Split’ no se explota un gran potencial que se tenía entre manos en la historia particular de Kevin. Adolece de lagunas claras durante el segundo acto del metraje; lo que convierte algunos pasajes en una ingenua labor que se queda a mitad de camino entre un Thriller Psicológico y un metraje con elementos de ciencia ficción y terror. En muchas oportunidades (salvo algunas escenas) nos quedamos con la sensación de ingerir la mitad del bocado.

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Así pues, se convierte Split en uno de tantos films en los que su tráiler inicial genera mayor expectación que el film, propiamente dicho. Sin embargo, no debo ser extremista y ridiculizarla, al punto de no valer medio la recomendación a comprar una entrada al cine  y observarla. Posee muchos momentos de interés en los que deseas saber qué va a ocurrir. Lastimosamente, los espasmos vuelven y recaen como hormigas sobre el azúcar.