Sully, la obra Clint Eastwood que, a pesar de contar con Tom Hanks, no logra los resultados esperados. Una cinta para observar y olvidarse de ella.

Sully es el nuevo metraje del mítico Clint Eastwood. El film está basado en el accidente aéreo del Río Hudson, donde el piloto Chesley Sullenberger resultó el salvador de las personas a bordo.

La fábrica de Oscar’s ha fallado

Hubo una época en que la industria conspiraba en torno a Tom Hanks y los premios de la academia. Por ejemplo, en Philadelphia (1993) y Forrest Gump (1994) conquistó por dos años seguidos la estatuilla al Mejor Actor Principal. Permítanme explicar, amigos lectores, que ambas películas son beneficiarias de alta calidad, no sólo actoral sino también técnica. Pero el metraje era dispuesto íntegramente para hacer lucir a su estrella principal.

Es decir, el universo fílmico de ambas cintas giraban casi a totalidad por y para Tom Hanks; dejaron de lado a personajes secundarios como un costal de papas. Al revés de lo acaecido anteriormente, buena parte del público esperaba una nueva nominación por parte de Hanks. Sin embargo, la derivación fue otra. En otras palabras, un actor por sí solo jamás puede levantar el éxito de un film. De esto incumple Sully, una producción fácil de digerir.

Un actor por sí solo jamás puede levantar el éxito de un film. debo twittear esto

El héroe inesperado

Para comenzar, se muestra la historia de un accidente aéreo sin precedentes, provocado por una bandada de aves. El piloto Chesley Sullenberger (Sully), interpretado por Tom Hanks, consigue milagrosamente salvar a las 155 personas a bordo. Para ello debió ignorar las órdenes establecidas y tomar la polémica decisión de aterrizar en el río Hudson de Nueva York. A causa de esto, las agencias federales investigan a Sully y su acompañante Jeff Skiles (Aaron Eckhart) en busca de la verdad de este dudoso aterrizaje.

A pesar de todo, Sully es visto popularmente como un héroe. Esto genera incomodidad en él y, opuesto a lo que podría pensarse, contraria su propia moral. De ahí que su mente esté afligida continuamente por la decisión de no seguir órdenes de sus superiores. Encima, los agentes federales, en su afán de conseguir una verdad inalcanzable, denotan una total apatía hacia Sully y Jeff, agregándoles aún más presión.

En cierta medida, la historia apuntaba a ser honda y contar con personajes más protagónicos. No obstante, se nota un claro fallo que desbalancea los aspectos positivos. Un accidente falto de emoción donde, incluso el juicio y tensión mental de Sully durante el metraje, generan más tensión que el propio accidente. En consecuencia, es un filme donde no se profundiza en absoluto la psicología del personaje. Se convirte en un recorrido lineal y fácil de digerir.

Sully no profundiza en absoluto la psicología del personaje. compártelo

Factor humano como instinto básico

Con respecto al contexto, se puede notar la clara batalla que en determinadas ocasiones toma lugar: el hombre contra la máquina. Pues Sully se ve envuelto en una suerte dejada a manos de unas mecánicas pruebas creadas por sistemas robotizados. Todo con la ambición de lograr la culpabilidad del acusado. Es aquí, esencialmente, cuando Hanks saca a relucir su gran trayectoria y talento para brindar de matices a su personaje.

Lee también:  La calidad visual cinematográfica, ¿ha muerto con el cine moderno?

Así, y como era de esperar al ser esta una película que gira en torno a un personaje; se tiene el mayor logro de esta producción: la actuación de Tom Hanks. Advierto que este no es su mejor papel. Pero se puede precisar como destacable, al interpretar fielmente la cantidad de dificultades emocionales que puede sufrir un hombre en su situación. Por esta razón triunfa medianamente, demostrando que la experiencia adquirida va más allá de los parámetros establecidos.

Acertada fotografía y efectos especiales

Otro punto a destacar y que, al igual que la actuación de Hanks da valor a la cinta, es la respetable fotografía de Tom Stern. Este director de fotografía demuestra una gran capacidad en el manejo de primeros planos. Afianza la sensación de desesperación durante el abrupto vuelo e igualmente durante todo el film. Un acierto al saber la medida justa entre el despilfarro y el desaprovechamiento.

Más aún, el uso de filtros grises y negros ayuda a fortificar esa sensación de frialdad absoluta; en contraste con el ambiente vivido por Sullenberger y Skiles. Asimismo, es de hacer destacar los efectos especiales generados. Al igual que en el uso de primeros planos, se nota una justa medida que no se convierte en un desenfreno carente de sentido. Es más, juegan a favor de acrecentar el descenso mental de Sully.

Sully, agridulce sentencia

Cabría preguntarse qué hubiese sido de esta película con una mejor historia y, en específico, con un accidente aéreo mejor elaborado. Es este uno de esos casos donde se desperdician capacidades actorales (Hanks y Eckhart) por limitar su interpretación. Y es aquí donde el derivado se torna más amargo que dulce. Sin embargo, Sully posee aspectos positivos como la actuación de Hanks (pese al limitado guión) y el buen retrato visual.

En definitiva, se podría recomendar este film para disfrutarlo; sin buscar más de lo que trata de ofrecer Clint Eastwood en su hora y treinta y seis minutos de duración. De hecho, no intentemos observar más allá de lo que se plantea en Sully, pues nos marcharemos con la cara hinchada. Es para sentarse en el sillón, observarla sin abrir la boca y olvidarse de ella… Pero sin sentir remordimiento por haberla visto.

Sully es para sentarse en el sillón, observarla sin abrir la boca y olvidarse de ella. debo twittear esto

Nos gustaría saber tus impresiones al ver el filme. ¿No lo has visto? Entonces deberías ir, verla y volver con tus comentarios. También puedes compartir este artículo y recomendársela a tus amigos.