Un aspecto digno de análisis y reflexión para quien haya tenido en su mente la intención de convertirse en un respetado cineasta con categoría de artista.

Cuando las ganas y el interés por la realización comienzan a suscitarse en la mente de todo joven; casi siempre sus primeras referencias y héroes personales serán aquellos que habrán entrado en el medio por sus propios medios. Tal vez, algún cineasta independiente que no se detuvo nunca al presupuesto o las pautas dictadas por un estudio. Personas que simplemente tuvieron la visión mostrar algo hecho a su manera y que lo hayan también logrado, por supuesto. Pero cuando comienza la verdadera búsqueda por cumplir tus sueños, nos enfrentaremos siempre a una realidad. Una mucho más dura de lo que al principio parecía, y eso que al principio ya se veía difícil.

Cineasta mirando al horizonte

El Cine es dinero…

Quiero que quede claro algo, por si todavía no les resultaba obvio: hacer cine cuesta dinero. No solo cuesta dinero, sino mucho dinero… déjenme decirlo en exclamación: ¡cuesta mucho dinero! Entonces, la realidad es que, a menos que todos hayamos nacido siendo hijos de George Lucas, robemos un banco o nos encontremos por casualidad de la vida con algún pozo petrolero; siempre tendremos que depender de alguien.

Hacer cine cuesta dinero. No solo cuesta dinero... ¡cuesta mucho dinero! debo twittear esto

Esa es la realidad que todos tenemos que conocer… nuestros sueños cuestan; a nosotros y a otras personas. Hacer cine requiere preparación y recursos. Pueden hacerse muy buenas películas de bajo costo, pero de alguna u otra forma, esto deberá ser visto para alguien como una inversión.

…y algo más

Incluso, no solo dependes de dinero, sino de la circunstancias que te de la vida o el nivel de “industria” que exista en el país. A veces mientras más reducido sea el gremio cinematográfico en el país de origen, puede existir mayor posibilidades de entrar con talento y dedicación. Pero igualmente, siempre existe también un porcentaje muy grande de fracaso. Si nadie los quiere cerca, entonces adiós a sus sueños.

Realizador cinematográfico, camarógrafo

La actividad cinematográfica en algunos países latinoamericanos, cuando no es nula, por lo general se sostiene a través algún inversionista privado interesado. Sino, recaerá bajo algún ente público relacionado al desarrollo y financiamiento cultural que de financiamiento estatal. Casi siempre las películas latinoamericanas terminan siendo una amalgama de estas modalidades.

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Asegúrense de encontrarse en un país donde el financiamiento no sea otorgado según afinidades políticas. Casos hay de autores que han tenido que emigrar y se le han cerrado las puertas por no tener los ideales “correctos” de la epoca. Les recomiendo que lean sobre el ultimo cortometraje de Jiří Trnka en Checoslovaquia; o del exilio de Néstor Almendros en Cuba. Así que, si no están de acuerdo… bueno, ya saben.

Una oportunidad para el cineasta

Cineastas, no dejen que sus sueños se vean frustrados por no haber tenido dinero. comparte con tus seguidores

Entonces, saco a relucir el objetivo de haber escrito esto. Está claro que nunca alguien ha hecho una película completamente solo. Pero eso no es un defecto, sino la oportunidad para el cineasta de comenzar verdaderamente a trabajar y encontrar gente con afinidad por tus ideas.

No dejen que en el futuro sus sueños se vean frustrados por no haber tenido el dinero. Salgan y hagan todo lo que puedan. Pero asegúrense de rodearse de gente de la que puedan aprender y con la que les gustaría seguir trabajando. Es un medio colaborativo, así de fácil.