Un artefacto cotidiano y necesario. Los retretes en el cine son el tema de este artículo que analiza su significado en seis películas de diferentes épocas.

Detrás de las cosas más cotidianas existe un montón de años de evolución, esfuerzos, inventos y curiosidades que, por lo general, desconocemos. El retrete, inodoro o escusado, es uno de esos artefactos cotidianos a los cuales no les prestamos mayor atención. Sin embargo, si no lo tuviéramos, nos la veríamos realmente difícil para realizar algunas necesidades básicas de todo ser humano. En este artículo exploraremos algunas de las más curiosas apariciones de retretes en el cine; así como el rol que desempeñó este importante artefacto en seis películas de diferentes épocas.

Breve antecedente de un invento necesario

Desde hace miles de años, las civilizaciones humanas de todo el mundo mostraban preocupación por la salubridad. Idearon sistemas para deshacerse de sus desechos a través de corrientes de agua natural. Pero el precursor del retrete moderno surge a finales del siglo XVI en Europa. Para entonces, era un privilegio reservado a la realeza. Su uso generalizado tiene cerca de 200 años. La invención de nuevos mecanismos permitían descargar agua desde un tanque para hacer circular los desechos; además de mantener un depósito en la tubería que impedía la salida de malos olores.

Sin duda, el inodoro es un elemento más que útil y cotidiano para la vida diaria. Sin embargo, guardamos cierto recelo hacia él, no es el centro de muchas tertulias y lo consideramos un foco de suciedad y hedor. Este concepto se ha extendido a otros ámbitos sociales, incluyendo por supuesto al Cine.

Los primeros retretes en el cine

The Crowd (1928)

Aunque se dice que el primero de los retretes en el cine lo puso Alfred Hitchcock en Psycho (1960), esto no es exactamente así. Incluso, antes del diálogo sonoro ya se habían visto las primeras tazas del escusado en la gran pantalla. Un ejemplo es el film ‘The Crowd (King Vidor). En él podemos ver el inodoro en el baño de la casa de la pareja protagónica, John y Mary.

El retrete forma parte de la escenografía sin que sea utilizado ni ocupe un rol importante; salvo, quizá, en una ocasión en que se menciona que el tanque de agua está dañado. Podemos ver un par de planos cerrados del artefacto. Pero esto forma parte de una serie de imperfecciones del hogar que da pie a una discusión familiar.

Psycho (1960)

Lo que sí es cierto es que antes de ‘Psicosis’, Hollywood guardaba cierto decoro en cuanto a la imagen que el cine proyectaba. La presencia de un elemento tan corriente y relacionado con la suciedad como los retretes en el cine, no estaba dentro de lo permisible por los códigos cinematográficos de la época. Mucho menos en la forma en que Hitchcock y Joseph Stefano (guionista) lo integran en la trama. Ya no es una simple aparición sino que, de cierto modo, es importante para la representación dramática del film.

Un retrete como en Psycho (1996) no era permisible por los códigos cinematográficos de la época. quiero twittear esto

Recordemos que Marion, el personaje protagónico interpretado por la hermosa Janet Leigh, roba 40 000 dólares a su jefe, huye de la ciudad. Para resguardarse de un terrible aguacero, se hospeda en el mítico Motel Bates. Allí puede tomarse un respiro al estrés de la huida (o al menos eso cree), pero no logra librarse de la paranoia de estar siendo perseguida. Preocupada por el asunto del dinero robado, saca unas cuentas en una hoja de papel que termina arrancando, rompiendo y arrojando por el inodoro para no dejar evidencias. Este momento solo dura pocos segundos, y representa la intención de Marion de dejar ir sus problemas. Y además, su temor obsesivo de ser descubierta. Era la primera vez que se veía en la gran pantalla la descarga de un retrete en primer plano.

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Catch-22 (1970)

A partir de Psicosis, tuvo que pasar una década completa para ver por primera vez a un retrete en el cine empleado en la noble función que se diseñó. ‘Catch-22‘, dirigida por Mike Nichols, retrata satíricamente las situaciones absurdas de una base aérea del ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial, denunciando así las sinrazones del conflicto. El capitán Tappman acude a la oficina del poco ortodoxo Coronel Cathcart. Allí descubre a su superior como si nada sentado en trono haciendo sus necesidades.

Eyes Wide Shut (1999)

Evidentemente, es un momento que requiere privacidad, y la intrusión de otra persona es una situación incómoda en sí misma. Algo como lo sucedido en 1999 cuando el mundo vio a la encantadora Nicole Kidman en el inodoro. Aunque es algo completamente natural, transgrede la imagen impoluta de la dama de alta sociedad; apenas en los primeros segundos de ‘Eyes Wide Shut‘, de Stanley Kubrick, se nos muestra a un personaje protagónico femenino que rompe esquemas.

En 1999 el mundo vio a la encantadora Nicole Kidman en el inodoro. necesito compartirlo ahora

Trainspotting (1996)

En 1996, Danny Boyle pone en la pantalla una de las secuencias más recordadas del cine británico; también una de las más repugnantes del cine mundial. Se trata de la escena conocida como “El peor baño de Escocia” en ‘Trainspotting‘. Allí, el heroinómano Mark Renton, después de tomar la decisión de limpiar su organismo de las drogas, decide introducirse unos supositorios de opio. Pero una intensa diarrea lo conduce a satisfacer su necesidad en un baño lleno de excremento por todos lados. Evidentemente, el sucio protagonista de esta escena es nuestro amigo el retrete.

En este caso, el inodoro de Trainspotting, a pesar de ser una de las cosas más asquerosas que hayamos visto, es la salvación para el aprieto de Mark. Se sienta a hacer lo suyo, pero se da cuenta que el par de supositorios que lo ayudarían a salir de la adicción, también salieron de él. Es cuando decide que su voluntad para salvarse está por encima de su asco. En una secuencia surrealista se introduce de cabeza en las aguas negras en busca de los supositorios.

Saw (2004)

Ocho años más tarde, una película de terror de bajo presupuesto que resultó ser un éxito mundial, rinde homenaje al “peor baño de Escocia”. Saw (‘Juego macabro’), dirigida por James Wan en 2004, sitúa a los dos protagonistas (Adam y Lawrence) en un baño, uno en cada esquina atados con cadenas. Una pista de su captor los lleva hasta un retrete al alcance de Adam.

Aunque éste no está tan mal comparado al que le tocó a Mark Renton, no es para nada agradable y su contenido es igualmente sucio. Pero sumergirse en la taza también representa una oportunidad para salvar su vida. Por lo cual, Adam no lo piensa mucho para buscar dentro de ella algo que lo ayude a salir de allí.

Ocho años después de Trainspotting, 'Saw' rinde homenaje al Peor baño de Escocia. debo contárselo a mis amigos

Como se ha señalado, con el tiempo los retretes en el cine han pasado a tener mayor presencia. No solo se muestra en pantalla con menor pudor; también ha dejado de ser simplemente parte de la escenografía. Ha comenzado a tener un significado y una representación de valor para la trama.

Son estos algunos casos de un aspecto poco observado en el cine. Pudiese considerarse un tema de interés para un análisis semántico, o simplemente una excusa para un artículo trivial. De cualquier forma, es interesante, de vez en cuando, echar un vistazo hacia estos aspectos. Y tú, ¿conoces algún otro caso de retretes en el cine que debamos mencionar? Si es así (o sino, también), no dudes en dejar tus comentarios acá debajo. Y comparte con tus amigos estos curiosos (y tal vez, impúdicos) datos que forman parte del multidiverso mundo del cine.